sábado, 14 de julio de 2018

Fundamentos teóricos de la educación a distancia


Las metodologías de educación a distancia han cobrado importancia durante las últimas décadas del siglo XX. La confluencia de la necesidad de aprendizaje continuo y la innovación tecnológica sin precedentes en las comunicaciones han llevado a los enfoques de educación a distancia a la vanguardia de la práctica educativa.  Los recientes y rápidos avances tecnológicos plantean interrogantes sobre si la teoría de la educación a distancia ha seguido el ritmo de las nuevas aplicaciones asequibles de la tecnología de las comunicaciones y las cambiantes necesidades educativas de una sociedad del aprendizaje. Para comprender los desafíos teóricos que enfrenta la educación a distancia, es esencial comenzar con una revisión seleccionada de algunas de las contribuciones teóricas influyentes y luego proporcionar un análisis e interpretación del estado actual del campo en términos de su estudio. 
Si bien aquí el propósito no es de revisar las definiciones de educación a distancia, pero un breve comentario puede servir para aclarar el lugar de las definiciones en el desarrollo teórico. En el pasado, las definiciones de educación a distancia han servido para un propósito útil al revelar explícitamente diferentes perspectivas y suposiciones, si bien las definiciones han proporcionado un valioso primer paso, las definiciones en sí mismas no constituyen una teoría. Una definición puede delimitar la práctica o identificar principios específicos, pero no es explicativa ni sugiere una práctica futura. La definición de educación a distancia está ligada a dos grandes avances de la modernidad. El primero de ellos es la generación de sociedades complejas, en las que las necesidades generadas, primero, por la industrialización y después por la invasión de las tecnologías de la información y la comunicación (televisión-video, informática y telecomunicaciones), cedieron inicialmente la universalización de la educación básica para los niños y posteriormente la necesidad de extender la educación permanente a toda la población. El segundo gran avance es el acelerado progreso de las tecnologías informativas y comunicativas que, de seguir a este ritmo, puede que marque a corto plazo nuevos escenarios para la educación.
Son muchos los autores que han contribuido a las teorías de la educación a distancia, uno de los pioneros fue Borje Holmberg, quien ha hecho contribuciones sustanciales durante varias décadas. En el núcleo de su teoría (1989) sobre la práctica de la educación a distancia está el concepto de "conversación didáctica dirigida" (p.43). Esto se refiere tanto a las conversaciones reales como a las simuladas, aunque la confianza recae en la conversación simulada. Como tal, el énfasis está muy en el contenido y el carácter conversacional del paquete de curso preproducido escrito. Holmberg (1989) sí reconoce que, independientemente de cuán conversacional sea el curso preproducido, "la comunicación entre el alumno y el tutor a distancia tiene tareas esenciales" (p. 64). Sin embargo, la conversación real con el tutor es, por necesidad económica, complementaria al curso preproducido. La conversación didáctica dirigida, argumenta Holmberg (1989), es una "característica generalizada de la educación a distancia" (p.43). En esencia, su teoría postula la educación a distancia como "conversación amistosa” fomentada por materiales de autoinstrucción bien desarrollados que resultan en sentimientos de relación personal ... placer intelectual y motivación de estudio" (p.43). Es responsabilidad de los desarrolladores del curso crear esta conversación simulada a través de materiales bien escritos. Aunque la conversación fue la característica definitoria en la teoría de Holmberg de la educación a distancia, esta teoría se dirigió al paquete de cursos preproducidos y claramente dentro del paradigma industrial.
Para Peters, O. (1983) “La enseñanza/educación a distancia es un método de impartir conocimientos, habilidades y actitudes, racionalizando mediante la aplicación de la división del trabajo y de principios organizativos, así como por el uso extensivo de medios técnicos, especialmente para el objetivo de reproducir material de enseñanza de alta calidad, lo cual hace posible instruir a un gran número de estudiantes al mismo tiempo y donde quiera que ellos vivan. Es una forma industrial de enseñar y aprender” (p111). Entre tanto García, A. (1994) Caracteriza a la educación a distancia como sistema tecnológico de comunicación bidireccional. Estos términos subrayan su naturaleza sistémica, es decir organizada precisamente para la consecución de sus objetivos de aprendizaje. Pero además indican que dicha organización es necesariamente tecnológica, en un doble sentido: relacionada con tecnologías comunicativas y específica, propia de la educación a distancia.
Debido a la gran variedad de nombres usados hay que señalar un hecho significativo. A partir de 1982, el organismo mundial más prestigioso en este campo, el International Council Correspondence Education, cambió su denominación por International Council for Distance Education (ICDE) generalizándose desde entonces el uso de ‘distance education’. Asimismo, en los últimos tiempos el ICDE ha incorporado en su nombre el adjetivo ‘open’ por lo que actualmente la denominación que se considera más completa es la de educación abierta y a distancia. En definitiva, el término ‘educación a distancia’ o ‘educación abierta y a distancia’, con sus siglas EaD, es una denominación que engloba a las distintas teorías y enfoques que han abordado este sistema por lo que su uso es válido para referirse a cualquier forma de enseñanza aprendizaje independientemente del énfasis que hagan en algún elemento y, sobre todo, del tipo o intensidad con que usen las TIC.
En conclusión el hallazgo esencial aquí de la breve revisión de contribuciones teóricas prominentes es que, hasta hace poco, la mayoría de la teoría de la educación a distancia estaba dominada por suposiciones organizacionales y estructurales.  La educación a distancia se caracteriza por una adaptabilidad del diseño antes y durante el proceso de enseñanza y aprendizaje, hecho posible gracias a la tecnología de comunicaciones asequible y altamente interactiva. Esta adaptabilidad en el diseño de la transacción educativa basada en la comunicación sostenida y las experiencias colaborativas refleja la esencia de la era postindustrial de la educación a distancia.
"La clave de la educación no es enseñar, es despertar." (Ernest Renan)

Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (España)